sábado, 1 de diciembre de 2007

XXXIX

Hombre de pocas palabras,
de ojos dulces y serenos...
dices más con la mirada
que con el arrullo de mil sonetos.

Hombre de pocas palabras,
de voz profunda y silente...
de besos furtivos y secretos,
de caricias en el aire que nadie siente.

Hombre de pocas palabras,
de tierra; práctico y firme...
en tus brazos serena
la pasión dormita tranquila...

Un secreto que aguarda
alguna otra noche estrellada,
despertar y volver
a embriagar nuestra razón.

sábado, 18 de agosto de 2007

XXXVIII

Ojos profundos en su mirada
que de a poco nublan mi voluntad,
deseo furtivo del alma
que en secreto añoro alcanzar.

Ojos vivaces que avanzan
sin darse cuenta de mi dolor,
buscando mil sueños dorados,
sin ver que por ellos tiembla el corazón.

Ojos que espero algún día
reparen en mi presencia al final,
vean la aurora en el horizonte,
vean la estrella luminosa al andar.

jueves, 21 de junio de 2007

XXXVII

El día que no te veo
para mi no sale el sol...
las horas avanzan tristes
y el firmamento añora un resplandor.

El día que no te veo
distante se siente el corazón...
añoranza de recuerdos furtivos,
suspiros al aire preguntando por vos.

El día que no te veo
no hay motivos para este amor...
desde lejos y en silencio
sigo pensando en vos.

sábado, 11 de octubre de 2003

XXXVI

Te extraño amor y quedo hambrienta,
no me bastan los recuerdos
cuando te tengo lejos,
y esta noche las ansias me carcomen
por sentirte en mi piel de nuevo.

Me derrotan las ganas
de probar tus besos,
y deleitarme extasiada
con el dulce sabor
que guardan por dentro.

Te extraño amor...
ay, cómo te extraño!
dos días son cien años
para este corazón enfermo,
que reposa tan inquieto esta noche
esperando la mañana,
y con cada latido intenso
hace que se cuelen por tu ventana
todo mi amor, mis ansias y mi alma.

viernes, 14 de junio de 2002

XXXV

Esta es mi despedida...
Me costó guardar el libro
que narraba nuestra vida.
Aún lastima cerrar los ojos
y aceptar sin rencores tu partida.
Todavía no imagino
vivir en paz sin el alimento
de tus besos,
o el calor de tu mirada
que ya no compartirá mis sueños.
Me duele...
me cuesta casi la vida
escribir estas líneas,
pues nunca imaginé siquiera
seguir mi sendero sola
sin tu compañía.
Esta es mi despedida...
y con lágrimas en el alma
y el corazón en la mano
te digo adiós,
y te deseo toda la fortuna y la alegría;
porque te quise desde siempre Durero... mi vida.

lunes, 10 de junio de 2002

XXXIV

Elevé tantos suspiros al cielo
implorando por tu amor y el mío,
que tal vez me escucharon
en medio de este inmenso vacío.

Me he dormido noche tras noche
deseando amor entre tus brazos,
que quizás nuestros ángeles
de mí dolor apiadados
me llevaron en sueños a tu lado.

Quizás en realidad es así,
pero es tanto el miedo de sentirte ausente,
que me paraliza la respiración y el alma
y casi sin querer... te pierdo en el presente.

sábado, 8 de junio de 2002

XXXIII

Que quedó de tu amor no lo sé,
porque para resguardarme del frío
mi corazón quemó
casi todos tus recuerdos.
Tu rostro se fue primero,
después tus manos,
después tu pelo;
y siguiendo
el sonido de tu risa
se consumieron uno a uno
todos tus besos.

Ya no sé
que quedó de tu amor,
porque he tenido tanto frío,
que para no enfermar
tuve que quemar
también tus sueños.

De a poquito tus abrazos
se quemaron en el fuego,
y tus cartas me duraron
una noche lluviosa de invierno.

Al último me quedó la esperanza
que regreses y me lo repongas
todo de nuevo,
pero hace tanto frío
y corre tan lento el tiempo;
que ahora también la estoy usando
para no morir en el intento.

miércoles, 29 de mayo de 2002

XXXII

Te he de olvidar;
con el mismo fervor
con que te he adorado...
(Dios sabe que estoy tratando!)
El tiempo y el corazón ausentes
borrarán tus besos de mis labios.

Y las pálidas manos de la despedida
cerrarán de una vez mis ojos
para que ya no busquen tus abrazos.
Sé que te he de olvidar...
y tarde o temprano
seguiré mi camino sola,
y dejaré de desear el tuyo en vano.

Y cuando llegue ese día,
(y llegará porque lo estoy buscando)
quedará al final injusta
la sensación en mi garganta
de un trago amargo.

martes, 28 de mayo de 2002

XXXI

Ya no existo;
en el tiempo cómplice
de esta soledad
que en secretos
me reclama tu ausencia.

He dejado de ser al sentir,
bajo el aústero cielo
hechizado de mil amores,
me limito simplemente
a padecer en silencio tu sentencia.

Me niego a sentir,
y contengo la respiración
pues tengo miedo
de encontrarte de nuevo en ella;
acechando inconmovible mi existencia.

lunes, 6 de mayo de 2002

XXX

Dime a dónde fue
esa estrella llena
de sabores y alegría,
aquella misma que tanto temía,
y me negaba
a que alumbrara en mi vida.

Es irónico el destino,
porque ahora que ya no está conmigo
pienso sólo en ella,
y me doy cuenta que su partida
dejó sombras grises
que nacieron tras su despedida.

Dime a dónde fue;
y si en algún lugar está escondida,
yo quizás en mi torpeza
pueda encontrar la manera
de contarle lo que mi corazón le grita;
que nunca vi luz más brillante
y hermosa en mi vida.

Y aunque no regrese más,
decirle que ya encontré
la libertad y la dicha,
y que tristemente;
desde un comienzo
siempre han sido mías.

domingo, 5 de mayo de 2002

XXIX

No logro olvidar el brillo
que tuvo tu risa en mí,
y la brisa fresca
que entró por la ventana
la primera vez que te vi.

No consigo vencer
la eterna sensación
que dejaron tus labios en los míos,
porque fue la verdad suprema
que desde tiempos lejanos
voy arrastrando conmigo.

Ahora que te has ido
quedó el amor en un rincón
lamentándose tu olvido,
resguardando el recuerdo
de tantos sueños mágicos caídos.

Y después de este tiempo,
sigue el silencio
imprimiendo tu nombre
con letras de fuego,
recordándome a cada paso
que en aquel rincón;
el amor te sigue esperando.

domingo, 28 de enero de 2001

XXVIII

Deja de correr por un momento.
Sólo cierra los ojos y escúchame.
He venido de tan lejos hasta aquí,
después de tantos cuentos fallidos
y tantos secretos que desconoces.

Con barro en los zapatos
y los ojos empeñados
de polvo de mil estrellas,
vengo a traerte desde
el azul profundo de mi vida
aquella palabra engrandecida,
hecha recuerdo con el tiempo,
y que ahora despierta a una nueva vida.

Si supieras los sueños que espero!
Pintados de mil colores
en un cielo infinito y eterno,
que anocheció tantas veces
bajo la espera de una verdad.

Y hoy aquí a tu lado,
con el corazón en vilo
te pido no escapes,
porque podrías perder
un amanecer magnífico
en libertad.

miércoles, 15 de noviembre de 2000

XXVII

Mi vida inquieta y alocada,
dando vueltas sin pausa
me arrastró al rincón
más profundo y oscuro del alma,
me arrojó al abismo sin fin
e incógnitas sin ninguna causa,
y arrebató mis sueños de luna eterna
bajo un mar de lágrimas secretas.

Luego vino el silencio,
y trajo consigo la soledad que añoraba,
encontré mi luna y mil y un causas,
y dejé de vagas en círculos
y las lágrimas llovieron
pétalos en reflejo.

Volvió la esencia,
razón primera y final
de esta pequeña existencia,
y en la quietud infinita
de un abrazo eterno
descubrí el secreto...
te encontré.

sábado, 11 de noviembre de 2000

XXVI

Cada vez que me miras,
tus ojos se reflejan
en un profundo secreto,
añorado dulcemente
bajo este cielo tan inmenso.

Cada vez que me hablas,
tus palabras se difunden
más allá del tiempo y el espacio,
y se quedan impregnadas
de un dulce y añejo encanto.

Cada vez que me sonríes,
tu risa discurre cristalina
por entre el mar de mis emociones,
y quedo en silencio esperando;
porque tal vez al llegar el día
el murmullo acabe
y el encanto me abandone.

martes, 31 de octubre de 2000

XXV

Bajo un cielo azul pálido te vi,
y en silencio me fui acercando.
El silencio cómplice nos unió,
y no fue más que un grito ahogado
escondido entre sombras esperando asaltarnos.
Y mientras tanto, el tiempo va añejando
un beso guardado en el armario.
Y el silencio sigue,
tan elocuente y penetrante
como si ya nos hubiésemos dicho todo,
porque sabes;
cuando mi voz se apaga
y el alma se eleva en el horizonte,
te revela profundos secretos
en medio e la noche.

domingo, 1 de octubre de 2000

XXIV

En el baúl de los recuerdos,
escondido el secreto está,
polvoriento de mil ensueños,
escapando de una brusca realidad.

Sube al cielo vaporoso,
y se pierde entre estrellas
en la inmensidad;
desearía hacerlo mío,
y así encontrar el rincón
donde todos los sueños
se convierten en verdad.

miércoles, 13 de septiembre de 2000

XXIII

Tal vez me pierda en el camino
de buscar un sueño perfecto para mí,
o pueda caer en un oscuro abismo
tratando de alcanzar una estrella sin fin.

Quizás después de tanto buscar por el mundo
te encuentre a mi lado esperando por mí,
alegría sin sombra para mi corazón cansado,
quietud infinita al vacío sin ti.

domingo, 10 de septiembre de 2000

XXII

Se impone el silencio
que calla mis verdades,
cierro mis ojos
a la infinita inmensidad del mar,
cómo ir contra la corriente?
cómo negar y cambiar mi realidad?

Quizás después de un tiempo
dormida en penumbras,
alguien tal vez me anime a despertar;
pero serán estas ansias
de calor que imploran,o será sólo la bruma
del orgullo herido en vanidad.

lunes, 10 de julio de 2000

XXI

Deambula el tiempo ciego
buscando mi sombra azul,
navega en una estrella inmensa
en medio de un silencio ensoñador.

Quieta espero en secreto
el momento de asaltar tu corazón,
y tomarlo pronto por divino encargo
para guardarlo dentro de una flor.

Quieran mis fuerzas heridas
aclarar el camino
que ya caminé tantas veces sin razón,
y se queden tus ojos impresos
con marcas de fuego
por siempre en la ilusión.

domingo, 25 de junio de 2000

XX

La vida dando tumbos
alrededor de uno mismo,
te muestra verdades
imposibles de olvidar,
la grandeza del alma humana
radica en la secreta sonrisa
entre extraños y amigos
en las profundidades oscuras del mar.

La esperanza se escurre
por entre las manos,
bajo el sol ardiente
del mundo banal,
y el amor...
viejo compañero de camino,
escondido entre sueños siempre está.

Intento alcanzarte por entre las sombras,
recuerdos de un pasado que no volverá,
bajo qué cielo llegaremos a encontrarnos,
qué historias a unirnos llegarán.