miércoles, 15 de noviembre de 2000

XXVII

Mi vida inquieta y alocada,
dando vueltas sin pausa
me arrastró al rincón
más profundo y oscuro del alma,
me arrojó al abismo sin fin
e incógnitas sin ninguna causa,
y arrebató mis sueños de luna eterna
bajo un mar de lágrimas secretas.

Luego vino el silencio,
y trajo consigo la soledad que añoraba,
encontré mi luna y mil y un causas,
y dejé de vagas en círculos
y las lágrimas llovieron
pétalos en reflejo.

Volvió la esencia,
razón primera y final
de esta pequeña existencia,
y en la quietud infinita
de un abrazo eterno
descubrí el secreto...
te encontré.

sábado, 11 de noviembre de 2000

XXVI

Cada vez que me miras,
tus ojos se reflejan
en un profundo secreto,
añorado dulcemente
bajo este cielo tan inmenso.

Cada vez que me hablas,
tus palabras se difunden
más allá del tiempo y el espacio,
y se quedan impregnadas
de un dulce y añejo encanto.

Cada vez que me sonríes,
tu risa discurre cristalina
por entre el mar de mis emociones,
y quedo en silencio esperando;
porque tal vez al llegar el día
el murmullo acabe
y el encanto me abandone.

martes, 31 de octubre de 2000

XXV

Bajo un cielo azul pálido te vi,
y en silencio me fui acercando.
El silencio cómplice nos unió,
y no fue más que un grito ahogado
escondido entre sombras esperando asaltarnos.
Y mientras tanto, el tiempo va añejando
un beso guardado en el armario.
Y el silencio sigue,
tan elocuente y penetrante
como si ya nos hubiésemos dicho todo,
porque sabes;
cuando mi voz se apaga
y el alma se eleva en el horizonte,
te revela profundos secretos
en medio e la noche.

domingo, 1 de octubre de 2000

XXIV

En el baúl de los recuerdos,
escondido el secreto está,
polvoriento de mil ensueños,
escapando de una brusca realidad.

Sube al cielo vaporoso,
y se pierde entre estrellas
en la inmensidad;
desearía hacerlo mío,
y así encontrar el rincón
donde todos los sueños
se convierten en verdad.

miércoles, 13 de septiembre de 2000

XXIII

Tal vez me pierda en el camino
de buscar un sueño perfecto para mí,
o pueda caer en un oscuro abismo
tratando de alcanzar una estrella sin fin.

Quizás después de tanto buscar por el mundo
te encuentre a mi lado esperando por mí,
alegría sin sombra para mi corazón cansado,
quietud infinita al vacío sin ti.

domingo, 10 de septiembre de 2000

XXII

Se impone el silencio
que calla mis verdades,
cierro mis ojos
a la infinita inmensidad del mar,
cómo ir contra la corriente?
cómo negar y cambiar mi realidad?

Quizás después de un tiempo
dormida en penumbras,
alguien tal vez me anime a despertar;
pero serán estas ansias
de calor que imploran,o será sólo la bruma
del orgullo herido en vanidad.

lunes, 10 de julio de 2000

XXI

Deambula el tiempo ciego
buscando mi sombra azul,
navega en una estrella inmensa
en medio de un silencio ensoñador.

Quieta espero en secreto
el momento de asaltar tu corazón,
y tomarlo pronto por divino encargo
para guardarlo dentro de una flor.

Quieran mis fuerzas heridas
aclarar el camino
que ya caminé tantas veces sin razón,
y se queden tus ojos impresos
con marcas de fuego
por siempre en la ilusión.

domingo, 25 de junio de 2000

XX

La vida dando tumbos
alrededor de uno mismo,
te muestra verdades
imposibles de olvidar,
la grandeza del alma humana
radica en la secreta sonrisa
entre extraños y amigos
en las profundidades oscuras del mar.

La esperanza se escurre
por entre las manos,
bajo el sol ardiente
del mundo banal,
y el amor...
viejo compañero de camino,
escondido entre sueños siempre está.

Intento alcanzarte por entre las sombras,
recuerdos de un pasado que no volverá,
bajo qué cielo llegaremos a encontrarnos,
qué historias a unirnos llegarán.

domingo, 28 de mayo de 2000

XIX

Se escurre la vida
por entre las manos,
envuelta en un halo
lleno de ansiedad,
traspasa la estela
de tiempo y espacio,
y viaja entre recovecos
de oscuridad.

El alma pulida
a imagen de nada,
destella aveces
la dicha que quizás
nunca se tendrá,
y el crepúsculo
muriendo bajo nosotros
atesora un suspiro
sin poderse encontrar.

sábado, 12 de febrero de 2000

XVIII

Lo más extraño pasó conmigo,
desperté sintiéndote junto a mí,
oyendo tu dulce risa
y los murmullos de la vida en mí.

Cada paso que avanzo
hacia adelante o hacia atrás,
en este juego enzimismado
siempre al lado mío vas.

En lo profundo de este sueño
quizás escondido el secreto está,
te amo más que a la vida misma;
pero mi camino al tuyo
nunca cruzará.

jueves, 25 de noviembre de 1999

XVII

Hay un sueño dentro mío
quizás imposible de alcanzar,
un suspiro silencioso y vago
y a la vez lleno de fuerza y voluntad.

Una estrella lejana en el cielo,
promesas que bajo el sol morirán,
mas prefiero vivir en este sueño
que en una realidad vacía en soledad.

martes, 14 de septiembre de 1999

XVI

Silencio en la noche
de sueños que contemplan
apagados deseos
de amor eterno y fugaz.

Brillante una estrella
se alza en el firmamento,
bajo suspiros que elevan
al corazón audaz.

Vaporosa y leve en el cielo
sobrevuela la mundana realidad,
tesoro divino que algún predigo,
después de todo;
quizás se haga realidad.

lunes, 10 de mayo de 1999

XV

Te extraño,
a cada segundo que paso
a oscuras entre la gente,
sin entender porqué lo hago.

Te extraño,
en cada risa tuya que imagino,
en cada palabra
que no comparto,
en cada beso que guardo.

Encerrada entre cuatro paredes de barro,
una daga clavada en el pecho,
dos claveles y una vela encendida...
el amor regresa!!
mas yo te sigo extrañando...

miércoles, 4 de noviembre de 1998

XIV

Al final fue todo un sueño,
tan profundo y poderoso
que por momentos me supo a real;
o quizás fue un destello de verdad
apenas perceptible entre tanta oscuridad.

Casi mágico fue el encuentro,
y esta estrella que al principio
creí por fin conquistar,
se apagó en tu olvido,
o talvez fue sólo un reflejo
de aquel ensueño
siempre ávido de alcanzar.

Después de lo compartido
y de todos los secretos sin vivir,
con la sonrisa bajo llave
y el viejo corazón herido
yo te digo:
que esta derrota amarga
que me ha tocado
con el tiempo la sabré ganar;
porque el amor tan intenso y puro
que guardo en el alma,
al final; jamás lo supiste conquistar.

sábado, 26 de septiembre de 1998

XIII

Dentro de este círculo aústero y vicioso
que se ha formado enrededor,
aparecen cada vez más vaporosos y distantes
tus ojos inmóviles, fríos y sin color.

Por dentro,
el fuego que antes clamaba
el contacto perpetuo de tu amor;
ahora parece dormirse indiferente
y apagarse deslumbrado
por un despertar ensoñador.

Vivir en una esquina,
en un naufragio del mismísimo redentor,
parece todo suspendido
en el juego del tiempo
que tu mano y la mía calculó.

Malditas sean las noches
en que mi plegaria nunca te llegó,
gritar no sirve de nada;
pero callar sólo mata al corazón.

viernes, 22 de mayo de 1998

XII

Entre sueños te recuerdo,
dentro sólo hay un deseo,
mensajero tonto y vano;
alegría sin encuentro.

Viaja sola la vigilia,
profundo es su destino,
y este sol que lo ilumina
se calcina bajo el crepúsculo
de una mirada enardecida.

Quién será la princesa dorada
que sanará la vieja herida,
heroína de otros tiempos;
daga afilada en su partida.

sábado, 14 de febrero de 1998

XI

Pasa el viento susurrando
hasta el pie de tu ventana,
se detiene vacilando
bajo un manto de añoranzas,
juguetea con tu pelo,
se aproxima hacia tus labios,
y arrebata tus secretos
entre sueños, dormitando.

Corre el viento mensajero
a llevarte mi alegría,
le he pedido que viajara
a robarte una sonrisa,
para guardarla en una estrella:
en el secreto de una vida.

Se me hace inmenso el cielo
y te recuerdo en el intento,
de traer conmigo
un beso, un abrazo
y un "te quiero".

martes, 17 de junio de 1997

X

En un suspiro
escondido te encontré,
y al mirarte
descubrí la verdad.

En un suspiro furtivo
me engrandecí,
y a la vez
exalté mi ansiedad.

En una palabra,
tan sólo una;
descubrí la felicidad,
acariciando dulces promesas
de eternidad.

En un segundo escondido
te convertiste
en parte de mi ser,
y entregando este secreto
al más puro ideal;
procuramos
que este segundo nuestro
dure sólo un poco más.

martes, 8 de abril de 1997

IX

Un soplo de vida
fue este ensueño,
un halo de luz
que destelló un momento,
ráfaga fugaz de brisa fresca,
un suspiro; un encuentro.

Lanzando al vacío
todo aquello
por lo que he luchado,
quedan blancas mi manos,
casi pálidas; sin encanto.

Y en el oscuro rincón
tu recuerdo,
casi añejo tu reflejo,
perdurable en el viento,
inmutable e inalcanzable
a través del tiempo.

Corre el temor,
se esconde bajo
esta dulce tristeza
insoportable en su ausencia
e indiferente en su clamor.

Y en el viejo desván
de las sonrisas
cristalina y pura
cual prisma natural,
en un mudo letargo
bajo sombras pausadas
reposa inquieta
aquella frase fatal.

miércoles, 5 de febrero de 1997

VIII

Ojalá sepas mirar
con ojos claros
el crepúsculo sereno
de esta nueva tierra,
ojalá repares en contemplarla;
y la cuides
para que no desvanezca.

Tan pequeño es este mundo
y sin embargo
nos sentimos tan solos,
tan frágil es este tormento
y la estela
que la lleva dentro.

Brisas frescas
hacen cambiar
a esta aurora,
tan nueva y siempre la misma,
tan constante y ajena,
tan inmensa y vaporosa,
tan callada y serena,
tan intensa en el recuerdo,
tan viva; tan nuestra.